Cómo afrontar la cuesta de enero

enero 10, 2022
enero 10, 2022 OroAtocha

El mes de enero puede suponer un comienzo de año difícil económicamente debido al periodo de las vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Se trata de unas semanas en las solemos gastar mucho dinero, ya sea en cenas o comidas familiares, con amigos, regalos, etc. Volver de las vacaciones puede suponer, además, una impresión emocional de la que muchas veces queremos evadirnos. La vuelta a las clases, el comienzo de los exámenes, la vuelta al trabajo, y a la rutina en general siempre ha sido uno de los duros golpes de enero. En Oro Atocha te ofrecemos la mejor alternativa para hacer frente a la cuesta de enero

 

Desde hace unos años, las fiestas de Navidad se han visto algo modificadas debido a la pandemia, de modo que hay que sumarle el desgaste emocional que supone no ver a nuestros familiares como antes. Es lógico que el mes de enero llegue cargado de ilusión en muchas casas, pero sin olvidar que venimos de un mes duro, diciembre, en el que los gastos se han multiplicado debido a las fiestas, los regalos, etc.

 

Cada año, se espera enero como un mes tranquilo, de vuelta a la rutina, incluso con ganas por las rebajas, pero también hay que hacer frente a los gastos que se han realizado con anterioridad. Recordemos que los gastos económicos son un quebradero de cabeza en muchas casas españolas, y que llegar a fin de mes muchas veces se convierte en un deporte de riesgo. La presión económica muchas veces hace daño en el terreno psicológico, haciéndonos pasar malos ratos si no llegamos a final de mes.

Empezar el año sin presión económica

Como propósito de año nuevo, todos nos marcamos llevar al día todo tipo de cuentas, no tener deudas y ahorrar lo máximo que podamos para el año nuevo en el que entramos. Es conveniente desarrollar algún tipo de estrategia financiera en casa, ya sea en economía doméstica o en la cuenta de una sola persona, para conocer mejor los gastos que se realizan, dónde se puede ahorrar o cómo solemos gastar el dinero.

 

Es recomendable que, nada más comenzar enero, nos marquemos un presupuesto fijo contemplando todos los datos financieros, tanto gastos como ingresos del mes, como los gastos de la compra, posibles imprevistos, gasolina, etc. Este mecanismo nos ayudará a controlar mejor el dinero, a invertirlo en lo que de verdad es importante y en no malgastarlo.

 

También es muy buena idea ordenar los gastos en función del orden de importancia o urgencia, teniendo en cuenta qué gastos son imprescindibles. De este modo, conseguiremos apartar algo de dinero para gastos esenciales y evitar cualquier tipo de deuda que se pueda originar en el mes de enero.

 

Es aconsejable evitar cualquier tipo de compra emocional o impulsiva durante este mes, ya que estaremos intentando hacer frente a los gastos que son más importantes. No hay que olvidar que se trata del mes de las rebajas, por lo que será fácil caer en cualquier tipo de compra que no sea de primera necesidad. Recuerda que venimos de las vacaciones de navidad en las que los gastos han aumentado el doble que en otros meses. Enero es un mes en el que en muchas casas se le recibe con esperanza, con nuevos propósitos y con ganas de retomar las rutinas para que las cuentas no se disparen más de lo debido.

 

Ahorrar es la mejor forma de tener seguridad económica, ya sea para algún gasto concreto o para hacer frente al año con más respiro. Evitar el desperdicio, los gastos emocionales y tener más cuidado con los gastos del día a día, como la calefacción, la compra de bienes de primera necesidad, etc. Por eso, es recomendable que se busquen algunas alternativas al ahorro que ya se realiza.

Alternativas afrontar económicamente enero

 

Además de las soluciones tradicionales para afrontar económicamente mejor la cuesta de enero, existen métodos para conseguir algo de dinero para el nuevo año.

 

Darles una segunda vida a las joyas que ya no utilizas se ha convertido en toda una oportunidad para hacerse con algo de dinero. El oro va variando su valor según el año, pero siempre suele estar a un buen precio en las casas de empeño. Se trata de una buena alternativa si se van a vender piezas que ya no se usan o que estaban simplemente olvidadas.

 

Muchas veces, las piezas de oro o las joyas son herencia de familiares que fallecieron hace muchos años, y que mantenemos porque guardan cierto valor emocional. Pero conforme va pasando el tiempo, esas piezas pueden incluso valer más de lo que valían en su día. No es mala idea recurrir a una casa de empeño o de compraventa de oro, totalmente segura y legal, para vender las joyas y piezas de valor que tengamos, ese dinero que obtengamos puede ser la diferencia entre llegar a final de mes o no y, además, también puede servir para tener algo de dinero guardado para imprevistos, o incluso, invertir ese dinero ganado en hacer un regalo mejor a un ser querido, obteniendo así un regalo mejor.